Reportajes

Los filipinos hispanohablantes prosperan en las empresas filipinas de BPO

Kristoffer Bartolo solía trabajar como agente de un centro de llamadas en inglés, pero recibía llamadas de clientes de habla hispana. Vendía flores y regalos por teléfono y pensó que podía aprovechar la oportunidad para practicar sus habilidades de conversación en español, ya que tenía un dominio suficiente del idioma. Hablaba con los clientes y escuchaba atentamente lo que decían, e incluso se entendían.

Luego, su supervisor y el gerente de su proveedor le llamaron la atención por atender sus llamadas en español.

“Pensé que me despedirían porque dijeron que nuestro analista de control de calidad había escuchado algunas de mis llamadas y no podía evaluarlas. La directora de nuestro proveedor me hizo algunas preguntas como, por ejemplo, qué confianza tengo en hablar español … Sorprendentemente, me permitió seguir atendiendo llamadas en español, ¡y me alegré mucho! Me ayudó mucho”, recuerda con cariño Bartolo, que ahora trabaja como Asociado de Cuentas en español para una empresa estadounidense de la lista Fortune 500.

No sabía que, al cabo de varios años, ganaría “de seis a ocho veces más (podría ser más) de lo que ganaba como agente en inglés”.

Bartolo es uno de los cada vez más numerosos filipinos hispanohablantes que han encontrado el éxito como “agente bilingüe en español”.

Como Filipinas ya no es un país hispanohablante, al principio tuvo que esforzarse para lograr esta hazaña.

“Mi hermano y yo siempre hemos estado interesados en aprender diferentes idiomas. Yo aprendía coreano y él portugués. Un día, de repente, dejó de practicar portugués y empezó a aprender español. Le pregunté por qué, y me contestó: ‘Creo que es más fácil porque hemos utilizado muchas palabras en español en tagalo’”, explica.

“No me convenció de inmediato porque pensé que no podría hacerlo. Estaba viendo un noticiero en idioma español, y todo lo que escuchaba era un extranjero que hablaba rápido … no podía entender ni una palabra de lo que decía. Jajaja. Pensé que era imposible que aprendiera español. Luego, mi hermano mejoró tan rápido al continuar leyendo, viendo películas. Incluso encontró gente en Internet cuya lengua materna es el español, y se convirtieron en compañeros de intercambio lingüístico”, continúa.

Finalmente hizo su primera clase de español en el Instituto Cervantes de Manila en 2013, un momento crucial en su carrera, y fue su hermano el que le convenció. “Tuve la suerte de tener a alguien con quien practicar el idioma incluso fuera de las clases. Mi hermano me hablaba a menudo en español aunque yo no entendía todo lo que decía”, dice.

Se podría generalizar apresuradamente que los filipinos ya no hablan español, dado que el filipino y el inglés son las lenguas oficiales de Filipinas. Pero fuera de Zamboanga, donde la lengua materna es el criollo chabacano, muchos filipinos se ganan la vida con el español en empresas de externalización de procesos empresariales o BPO (en inglés), como Bartolo y su hermano.

“No conocía las oportunidades bilingües en el BPO hasta que conocí a un amigo, mexicano, que trabajaba como representante bilingüe. Me contó cuánto ganaba y cómo era el trabajo. Durante ese tiempo, yo tenía la idea de que la única manera de tener éxito en una empresa es ser promovido y que obtendrías un salario más alto. Esta conversación con mi amigo me hizo darme cuenta de que podía alcanzar mis objetivos económicos y el equilibrio entre la vida laboral y la personal si cambiaba de carrera y era agente bilingüe. Así que lo hice”, dice Danica Bermas, que trabaja en español en la División de Operaciones Principales de un banco internacional.

Sin embargo, hoy en día ya no es un secreto que las cuentas de BPO que requieren idiomas extranjeros tienen pagos significativamente más altos que las cuentas basadas en el inglés.

“De hecho, una de las razones por la que continué con este viaje personal es por la oferta financiera. No tenía ni idea de que se podía ganar todo esto”, dice Jehoshua de los Reyes, que trabaja como representante principal de clientes en español para una conocida empresa de BPO.

Tanto Bermas como de los Reyes crecieron con familiares hispanohablantes, que desempeñaron un papel importante en su éxito profesional actual.

“Crecí con abuelos hispanohablantes y estudiar el idioma me hizo sentir más cerca de mis raíces. Hay muchas lenguas interesantes, pero me siento más conectada con el español”, comparte Bermas.

“Desde que supe que mi mamá lo hablaba en su niñez y lo hablaban en su casa natal, siempre me ha interesado saber que una persona puede hablar más de un idioma. Así que, al principio, empecé a estudiar el español solo por diversión”, dice de los Reyes.

Aunque ambos tienen familiares que hablaban español en casa, necesitaban ayuda externa para dominar el idioma a nivel profesional. “Mi padre me introdujo por primera vez en la idea de aprender español cuando estaba en la escuela primaria. Empecé a estudiar español formalmente como asignatura optativa en la universidad. Luego, continué mis estudios en varias instituciones, como el Instituto Cervantes [de Manila], Hola Amigos PH y Berlitz”, comparte Bermas.

De los Reyes, por su parte, utilizó Internet para comenzar su aprendizaje del español. “Solo estaba en la secundaria cuando empecé a estudiarlo. Siempre me gustaba matricularme en algún instituto, pero como estudiante, no tenía dinero suficiente para hacerlo. Por eso, hice uso de la internet … Y pude encontrar un sitio web que brindó la gramática fundamental del español. Desde allí continué y después del colegio, solicité un trabajo bilingüe que también me ayudó a ahorrar para tomar clases formales de dicho idioma”, comparte.

Filipinas, capital mundial de los centros de llamadas

El BPO es una de las industrias de más rápido crecimiento en Filipinas. La ex presidenta Gloria Macapagal-Arroyo, que apoyó durante su mandato iniciativas que promovían el idioma español, fomentó su crecimiento. Desde entonces se han creado millones de puestos de trabajo, y la industria de BPO se ha convertido en uno de los principales motores de la economía del país.

En 2015, Filipinas se situó al frente al convertirse en “la capital mundial de los centros de llamadas”, superando a la India.

El crecimiento del BPO ha impulsado a las empresas filipinas a empezar a ofrecer servicios de externalización en los que se necesitan lenguas extranjeras, y el español es una de ellas. Para una nación multilingüe, la industria de BPO es una mina de oro para los filipinos.

“Al principio, no sabía que se podía utilizar en trabajos los idiomas extranjeros aquí en Filipinas. Solo me enteré de esta oportunidad cuando empecé a formar parte de unos grupos en Facebook con el objetivo de devolver el idioma español a Filipinas. Después de saber esto, yo ya sabía qué trabajo quería conseguir inmediatamente justo después de graduarme del colegio porque con el interés que tengo en el idioma, me encantaría llevarlo y utilizarlo en cualquier campo de trabajo,” dice de los Reyes.

Aparte de las prometedoras perspectivas de carrera en los centros de llamadas multilingües, parte del atractivo para unirse al sector es la accesibilidad. Algunas empresas de BPO de Filipinas no exigen a los solicitantes de empleo un título universitario, aunque tenerlo es una ventaja. En el sector español del campo, no hay mucha diferencia.

Para Allan Jeffrey Abrenica, que trabaja como asistente de atención al cliente en español en la sucursal filipina de una empresa que imparte cursos de formación, la falta de un título universitario no fue un obstáculo.

“Cuando estaba trabajando yo en mi compañía anterior, tenía la oportunidad para estudiar el español. Me ayudó en mis matriculas. No terminé de estudiar en la universidad pero siempre quiero aprender algo más.

“Me inscribí a los cursos basicos del Instituo Cervantes de Manila hace 10 años. Logré nivel 3. Y luego, desde 2018 sigo estudiando el idioma en mi tiempo libre y de otros centros de idioma,” comparte.

Abrenica revela que gana “dos veces más de lo que ganaba cuando era agente monolingüe” y que su “salario es lo mismo con un gerente”.

“Un salario más alto” fue también la motivación para que Jexter Lakandula, que es representante bilingüe de atención al cliente en una empresa tecnológica local, entrara en este campo. Lakandula cuenta que aprendió el español de diversas maneras: entre ellas, viviendo en Sudamérica, estudiando en el Instituto Cervantes de Manila, practicando con amigos hispanohablantes y utilizando aplicaciones para aprender.

Lakandula comparte que su salario no sólo es más alto en la industria de BPO, sino también “más alto que cualquier otra profesión para el nivel de entrada”.

Cómo encontrar trabajos bilingües en español en Filipinas

La mayoría de ellos comparten que encontraron sus trabajos bilingües en español en Internet, sobre todo en redes sociales como Facebook, LinkedIn e Instagram. En el caso de Bermas, su conexión con otros filipinos bilingües en español le ayudó a conseguir su trabajo.

“Me enteré del trabajo por referencias de mis amigos bilingües que trabajaban en la empresa. Cuando buscaba mi primer trabajo bilingüe, no sabía cómo encontrarlo ni por dónde empezar a buscar. Aquí es donde entran las conexiones y lo bueno de la mayoría de los filipinos bilingües en español es que nos ayudamos unos a otros”, comparte.

Como Bermas trabaja en una institución financiera multinacional, revela que lo que recibía antes como agente de un centro de llamadas en inglés sólo equivale al impuesto mensual que se le descuenta de su salario.

Ser agente bilingüe en español, por lo visto, es una carrera muy gratificante para los filipinos hispanohablantes que aman la cultura y el idioma.

“Hay muchas oportunidades de ser bilingüe aquí en Filipinas y así como las otras habilidades que aprendemos y adquirimos, los idiomas también se pueden aprender y dominar en tiempo. Por eso, les aconsejo que sigan sus sueños porque nunca es tarde para empezar a aprender algo nuevo. En mi opinión, con esta ganancia, ya no haría falta que algunos filipinos saliesen del país y dejasen a sus seres queridos sólo por el propósito de ganar un poco más de lo que se suele ganar aquí. Además tenemos unos buenos institutos como el Instituto Cervantes donde se puede aprender el idioma e incluso la cultura hispánica y latinoamericana. A la vez, tenemos Hola Amigos que es tan conocido por enseñar español en el sistema de centro de llamadas para los que quieran entrar a dicha industria”, comparte de los Reyes.

“Si todavía estás estudiando o piensas estudiar español, espero que seas más amable contigo mismo y celebres las pequeñas victorias. Estás haciendo algo que no todo el mundo se atreve a empezar y eso ya es un logro.

“Si todavía estás buscando trabajo, espero que no te rindas todavía. Encontrar un trabajo es un reto y más durante una pandemia. Tendrás tu propio tiempo, sólo tienes que ser paciente y tener fe”, dice Bermas.


Nota del editor: Nuestras conversaciones fueron editadas para mayor claridad.


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Arvyn Cerézo
Arvyn Cerézo es el editor de La Jornada Filipina, la primera y más grande revista de noticias de Filipinas en español. Sus artículos han aparecido en South China Morning Post, Publishers Weekly, AudioFile Magazine, PhilSTAR Life y Book Riot. Puede encontrarlo en arvyncerezo.com.

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