Opinión

Peculiaridad de la etimología de la palabra ‘dios’

En tagalo, el término “Dyos”es un hispanismo ya lexicalizado de la palabra española “Dios”, con la misma acepción de un ser supremo en las religiones monoteístas como señala el “Diccionario de la lengua española”. Esta palabra es muy relevante en la cultura de Filipinas, debido a los tres siglos de la colonización española en el país.

Antes de empezar a explicar la evolución de esta palabra, he de señalar dos cosas muy importantes; en primer lugar, hay que tener en cuenta de que el latín, la lengua madre de español y las demás lenguas románicas, en su morfología tiene cinco declinaciones y dentro de estas cinco, hay seis casos: nominativo, vocativo, acusativo, genitivo, dativo y ablativo. En segundo lugar, de estos seis casos, la mayoría de los sustantivos y adjetivos de las lenguas románicas parte del acusativo.   

Como he mencionado, los sustantivos y los adjetivos de las lenguas románicas, parten del acusativo, ya que, los filólogos de la lengua española como Menéndez Pidal, F. Hansen, de Diego, W. Entwistle y de las lenguas románicas como W. Meyer Lubke, C.H. Grandgent y etc. apoyan la teoría del “Acusativo como caso universal”. Dicha teoría postula que su paso al latín vulgar, los casos se van reduciendo solamente al acusativo, ya que los casos de regímenes como el dativo, ablativo y el genitivo se sustituirán por los giros preposicionales, tal es el caso de la sustitución del “de + ablativo” para suplir el caso genitivo. Partiendo de esta teoría, del acusativo DEUMnos habría dado “Dio” y no “Dios”. Sin embargo, este término es una de las excepciones, ya que el término “Dios”parte del nominativo “DEUS”.

DEUS> *Dieos> Dios

En su evolución fonética, como bien ilustrado ahí, la e breve /ε/, como se halla en sílaba tónica, es decir, la sílaba acentuada (en latín los únicos diptongos eran los siguientes: Æ, Œ, y AU, el resto son hiatos) se diptonga en -ie- y posteriormente, como la /i/ todavía lleva el acento, la /e/ sufre una caída o síncopa.

Entonces, ¿cómo ha cogido este uso? Según el “Diccionario crítico etimológico de la lengua española”de Joan Corominas y José Antonio Pascual, durante la época primitiva del idioma, el término “Dios”se utilizaba solamente en vocativo y sujeto, procedente de nominativo, “DEUS” y “Dio”(< “DEUM”) en las demás funciones sintácticas. Sin embargo, este uso se va aboliendo en textos literarios como el “Cid”, con el triunfo de la forma “Dios”,por el uso del vocativo en oraciones y exclamaciones. Aparte de este hecho, señala Corominas que, en la época medieval para referirse a los dioses paganos, utilizaban la forma “Dios”, procedente del acusativo plural “DEOS”, como viene citada en el glosario de la “Historia Troyana”.  De esta igualdad morfológica surgieron criticismos por parte de la comunidad judía contra los cristianos, acusándoles de politeístas, ya que ellos utilizaban el término “Dio”del acusativo “DEUM”.  Posteriormente, en la comunidad cristiana se introdujo el plural analógico “Dioses”, ya empleado por los hablantes posteriores.

Posteriormente, debido a la colonización de las Filipinas por los españoles, se produjo un contacto cultural entre la comunidad novohispana y la comunidad indígena, y como resultado, se producirá un fenómeno sociolingüístico llamado diglosia. La diglosia es un fenómeno lingüístico que describe la convivencia de dos lenguas en un territorio, donde uno de ellos es el superestrato (la lengua alta) y el otro es el sustrato (la lengua baja). En el caso de Filipinas, como la lengua española se convirtió en un superestrato, este será la lengua fuente de los préstamos hallados en las lenguas filipinas, que posteriormente se acaban lexicalizándose, es decir, adaptarán dicha palabra en su sistema lingüístico. En el caso del tagalo, el término “Bathala”es utilizado para referirse a una deidad suprema y con la llegada de la colonización española, los misioneros utilizarán este término, ya que la evangelización utilizaba las lenguas vernáculas en vez de latín o de español. Sin embargo, como el español es el superestrato en esta comunidad, se va a prestar el término “Dios”, sustituyendo a la palabra tagala “Bathala”. Esta sustitución de términos indígenas para referirse a una deidad supremapor “Dios”es muy evidente en otras lenguas filipinas como bikolano, cebuano, kapampangan y etc.

Hemos visto la evolución de la palabra “Dios”desde el latín vulgar hasta su lexicalización en las lenguas filipinas. Espero que esto despierte el interés por el estudio de la filología, con énfasis en la lingústica y los estudios literarios.


Los puntos de vista y opiniones expresados en este artículo son los del autor y no reflejan necesariamente la política o posición oficial de La Jornada Filipina.


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Jervi Gabriel Eugenio López
Jervi Gabriel Eugenio López es estudiante de Lengua y Literatura Españolas en la Universidad de La Rioja. Filipino de origen, comenzó a estudiar el español como lengua extranjera en Instituto Cervantes de Manila, a partir de ahí, se cursará en la Universidad de La Rioja, para profundizar sus conocimientos de la lengua española, tanto en la lingüística y en la literatura. Conocedor de varios idiomas como el tagalo, inglés, italiano, francés, latín y griego, se destaca su uso de latín como una lengua viva, gracias a su participación en Circulus Lucrunensis, y con este hecho, sacó el apodo, concedido por la comunidad de la facultad de letras, el latinista.

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